sábado, 19 de mayo de 2012

17.- La traición.


(Narra Paloma)
Había pasado cerca de un mes desde que sabía lo que había entre Jess y Harry. Estaba destrozada, obviamente, pero no iba a dejarme vencer.
Llegaba la semana santa y, como todos los años, saldría de nazarena en mi hermandad. Mi padre ya había recogido nuestras papeletas de sitio y había llevado a la tintorería la túnica, lo único que faltaba era que hiciera buen tiempo.
Aquella mañana, me dispuse a comprar los boletos de avión. Hablé con Simon, y me dijo que sin problema, siempre que volviera con ganas de todo y más. Acepte.
Me puse una camiseta de manga corta y una chaquetita vaquera junto a unos vaqueros del mismo tono. Tuve que coger mi abrigo y las botas también. Aunque debería de hacer en Córdoba unos 30 grados (suponía), aquí hacía un poco de fresco. Mucho. Nevaba. En el centro me encontré con Ana, una chica que conocí un día, que cabreada por lo de Harry me fui a pasear. Como todos sabréis soy un poquitín torpe, así que choqué con una chica que resultó de España. Concretamente de Málaga. Nos hicimos muy amigas, e inuso llegamos a quedar a veces. Lo malo, era que la roba novios de Jess también era su amiga. Ana decía que eramos las tres mosqueteras y, para que no se interpusiera entre nosotras, no le dijimos nuestro problema; simplemente... Nunca quedábamos las tres juntas y punto.
-Hola, ¿Qué te trae por aquí?
-La Semana Santa. Ya sabes.
-¿En serio?, ¡Yo también!
-¿Sí?, a mi es lo que más me gusta del año -estaba sorprendida, y es que, aunque eramos muy parecidas nunca me había imaginado a Ana saliendo de nazarena.
-Sí, salgo en la humildad -mostró otra de sus perfectas sonrisas.
-Yo en los Dolores. Señora de Córdoba, que no patrona.
-¡Qué guay!
-Sí.
Compramos nuestros boletos y nos separamos.
Empecé a empaquetar ropa. Era Miércoles de Pasión, y el avión salía mañana-noche, perfecto, justo para ver el Viernes de Dolores a mi virgen.
-Hola.
-Hola -respondí a Louis.
-¿Ya te vas?
-No. Sólo estaba empaquetando para mañana. Aún tengo unas horas.
-Justo lo que necesitaba. ¿Te vienes a dar un paseo?
-¿Por qué no?
Me llevó al centro de la ciudad. Fuimos a Green Street.
Paramos en un Starbuck cercano y nos compramos unos cafés. Él uno irlandés, y yo un mocciato.
Nos sentamos cuando vi la escenita.
-No te vayas.
-¿Cómo que no? ¡Ajá!, intenta reírse de mi. No sé ni como te pudo gustar, no se ni como pude ser su amiga...-y es que allí estaban Harry y Jess dándose el morreo de su vida. Hasta él le toqueteaba. Ella se tiró al césped y el se puso encima- ¿Pero esto que coño es?, ¡Iros a un hotel! -los dos pararon y se quedaron mirándome. Me alise el pelo, y empecé a andar. De seguro empezaron a reírse.
-Paloma...
-Adiós Tomlinson.
Al llegar a casa terminé de empaquetar las cosas, llamé a Ana, y me fui a su casa. Se lo conté todo.
-Tía, eso es muy fuerte -estaba sorprendida. Se la veía mal... Supongo que porque era una buena amiga.
-Ya...
-Anda, te quedas a dormir. Y mañana nos vamos.
Las dos teníamos que bajarnos en Sevilla, así que de todas formas iríamos juntas un rato.
Dormí bien esa noche.
Por la mañana tenía un mensaje de Niall: «Tengo que decirte algo importante. Besos guapa.»
No le contesté. No tenía ganas de hablar con nadie, ni con el tierno de Niall.
Me levanté y Ana había dejado una carta: «Estoy en el jardín de la señora Dickens. Baja cuiando te despiertes :) »
Bajé y allí estaba, arreglándole unas plantas a la mujer.
-Hola.
-Hola. ¿Has dormido bien?
-Sí. Olle, gracias por dejarme dormir en tu casa.
-Dáselas a la Señora Dickens -era un cielo de mujer. La pobre era viuda desde hacía unos años, y por suerte hablaba algo de español.
-Después salimos a comprar.
-Claro.
Por la tarde dimos unos paseos cerca del Támesis, y compramos unos recuerdos. Para la familia.
A las 8:15 estábamos en un taxi camino de la estación.
-He escrito una canción.
-¿En serio?, ¿puedo verla?
-Claro, ten.
Silencio. Después una lágrima. Después otra y después una sonrisilla.
-Es preciosa tía.
-Bah, no es nada.
-Sí, sí que es -la canción iba sobre los problemas. Sobre Harry y Jess.




Otro mensaje: «Sé que estás en el aeropuerto. Voy para allá. NH♣ :) »
Sonó la mocosa voz de una mujer. Típica en los aeropuertos. (Pienso.)
Justo cuando estaba pasando vi a Niall como un loco que se calló al suelo. Casi se mata.
-¡Niall!, ¿Estás loco?
-No.... Ahora... Es... Cu... Chame. ¿Vale?
-Respira.
-Paloma, nos vamos ya -dijo Ana desde el otro lado del arco.
-Niall tengo que irme.
-Pues venga -me empujó. Lo extraño es que él también.
-¿Pasaje?
-No tengo. Soy... Niall Horan. Déjeme pasar. En serio... Yo... -tose- soy famoso.
-Déjelo pasar. Es Niall Horan, de One direction.
-Oh, si, a mi hija le encantas.
-Gracias, gracias. Ahora... Adiós -el pobre seguía sin respiración del sprin.
-en el avión-
-¿Qué querías?
-Todo era una broma. Una jodida broma.
-¿Qué?, ¿Qué dices?
-Jess y Harry no están saliendo. Ni Louis está medio enamoriscado de ti. Eso.
-¡¿Qué?!
-Era para que compusieras la puta canción.
-¿Qué canción?
-La que me has enseñado antes -respondió Ana.
-Exacto -le dijo el irlandés junto a un guiño. Ella se sonrojó.
-No me digas eso Niall.
-Sí. Ya no podía más. Lo siento. Me van a matar.
Hubo un silencio. Perdoné inmediátamente a Jess y a Harry. Volvían a ser mis mejores amigos (junto a Niall, Lou y Ana).
Esa fue la mejor-peor Semana Santa de mi vida.
Fin.
-------------------
Bueno perdonad la tardanza. Sorry, sorry, sorry, sorry.
Al final he decidido no hacer la canción porque es muy larga... Así que nada. Bueno un besito. Espero que os haya gustado. El próximo: Vuelta a Londres. :)


No hay comentarios:

Publicar un comentario

.bigote1 { cursor:url(http://free-themes.info/cursor/mustache/mustache2.png), auto }