domingo, 20 de mayo de 2012

18.- Vuelta a Londres

(Narra Paloma)


-¡Cariño! -gritó mi padre al verme en el aeropuerto. Percibí a otra persona. 
-Papá, esta es Ana una amiga que hice en Londres.
-Un placer.
-Mio, señor.
Resultó que aquél hombre, no era otro que el padre de Ana, que la llevaba a Málaga para que pasara allí la Semana Santa con su madre.
Al llegar a casa, estaban también mis abuelos, que me abrazaron y me dijeron millones de piropos.
Entonces, salió el tema de los chicos...
-Cariño, y que tal con el grupo ese que te gusta tanto.
-Ah, sí... bien.
-Paloma, hemos visto fotos... en twitter, y eso. 
-Esto... ¿fotos de qué?
-¿Cómo has podido estar saliendo con él?
-¡Pero mamá...!
-Mamá ni nada, nos debes una explicación.


Resultó ser que mi madre se había enterado de que Harry "me había puesto los cuernos", y obviamente, yo se lo negué y le expliqué todo.
-Te dije que acabarías saliendo con él.
-Lo decías de broma -le respondí a mi hermano.
-No. Nunca lo decía en broma.
-Me estás dando miedo.


Después de largas charlas, visitas familiares y de amigos llegó el Martes Santo y detrás de él, el Viernes.
Resultó de que, aunque todas las previsiones indicaban a que llovería nos pusimos en la calle. Y nos pusimos chorreando, incluso nos calló granizo, pero...
Llegó el Domingo y salí junto a mi padre y mi tío en el traslado de las imágenes desde la Mezquita-Catedral hasta el tiempo. Ya tenía las maletas preparadas y tenía que irme al aeropuerto justo terminar el evento.
Terminamos sobre las 22:30-23:00.
De camino a casa, encendí el móvil y lo vi. Un mensaje. Harry. ¿Qué querría?


"Hola, esto... lo siento. Sé que Niall te lo explicó todo. Bueno, yo... te espero en el hotel del centro, ese que tiene lucecitas. Un beso."


El Córdoba Center. El hotel de las lucecitas.
Se lo dije a mi padres y me despedí de ellos. Cogí las maletas y al bajar llamé a un taxi que me recogió en la misma puerta. Y allí estaba, en el hotel.
No sabía que pasaría, conociéndole...


-Perdone, podría decirme dónde se aloja Harry Styles.
-Es información confidencial.
-Soy Paloma, por si le ha dejado mi nombre o algo.
-El caballero -¿Caballero?- dijo que le preguntáramos cómo se llama la chica. 
-¿Qué chica?
-No nos dijo nada más -hablaban de él de usted. Eso me hizo gracia.
-¿Jessica Ballester? 
-Correcto. Última planta. La suite residencial.
-Gracias.


Subí por el ascensor y llegué a la planta en un plis-plas.
Llamé a la puerta con mi toque de siempre. Una cancioncilla. Un pegolete de esos míos, vamos.
-Adelante -oí su voz.
Entré en la enorme habitación. Era... pues eso: enorme. Se veía todo el víal* desde los grandes ventanales.
Lo más extraño, fue que al entrar, no vi a nadie. Seguí avanzando y nada. Entré al baño pero tampoco. Tampoco había maletas, ni ropa en el armario. ¿Y de dónde venía aquella voz?
Dejé las maletas a un lado de la cama y me senté a ver el paisaje (no muy bueno, por cierto, pero bueno...).
Me creí Katniss cuando se sentó en la cama a ver como cambiaba el paisaje desde la ventana. Interesante.
Entró alguien, y vi que era un camarero que trajo una bandeja de comida.
Traía una cartita:
"Come". Y nada más.
Comí, y dejé la bandeja sobre la mesa del comedor. Después fui a asomarme al ventanal. Está vez más de cerca. Hice mal. Tengo un vértigo horrible.
De pronto lo olí. Allure de Channel. Se la había regalado yo. Y eso que me costó...
No todo hombre/chico/adolescente-no-muy-maduro tenía esa colonia, así que lo supe, pero no me dí la vuelta.
-Hola.
-Hola Harry -veía su reflejo en el cristal. Empezó a llover. Genial. La virgen ya estaba refugiada así que...
-Perdóname. No sabes lo que me dolió hacerlo.
-Eso no es una excusa.
-Paloma, me lo dijo Simon...
-¡¿Y qué?! -me di la vuelta con los ojos llorosos -Vuelvo a repetirte que eso no es una excusa.
-Pero...
-¿Pero qué? -le corté.
-Te quiero. Más que a nada ni nadie. Jess, no... sólo somos amigos. A demás ella está loquita por Louis, ya lo sabes.



-No sé, que sé. En estas circunstancias.
Se me acercó y me pegó al cristal. 
-Sólo calla, cierra los ojos y déjate llevar.
Y eso hice, me dejé llevar...

A la mañana siguiente no recordaba absolutamente nada. Casi me da un ataque al corazón cuando me vi tapada con una sábana, y desnuda. ¡Ah, sí! Y feliz...
Noté que me puse colorada enseguida, y me quedé quieta apretando la sábana. Harry estaba también... esto... allí.
A la media hora se despertó.
-Hola princesa -dijo con una de sus sonrisas pícaras.
-Esto...hola.
-Bueno, ayer te dejaste llevar demasiado bien, diría yo.
Me puse aún más colorada.
-Ya no eres virgen -me soltó.
-Esto... Harry, no soy tonta. Sé lo que es perder la virginidad -y ahí fue cuando llegó la risita incómoda. La que hace que no pueda dejar de mostrar los dientes y que me ponga aún más colorada.
-Me encanta cuando sonríes así.
Se levanta.
-Harry tápate.
-Pero si ya me viste anoche -y ahora que lo dice me acuerdo, y me pongo aún más colorada.
-¿Quieres hielo? Tienes la cara al rojo vivo -se mofó.
-Claro, claro. Bueno, tápate.
En eso que me quita la sábana de un tirón dejándome desnuda a mi. 
-¡¿Qué haces?! -estaba histérica.
-Taparme -se rió aún más.
-¡¡Pero sin destaparme a mi!!
-Así estás mejor.
Me levanté y salí corriendo a por mi ropa. Me vestí lo más rápido que pude.
-Eres un pervertido.
-Todas las directioners lo dicen ¿no? -fue al baño lento y tranquilo. Después de él, entré yo.
Fuimos a almorzar a centro cuando recibí una llamada de mi madre. 
-Cariño, ¿llegaste bien?
-Mamá, esto... estoy aquí. Con Harry. ¿Quieres conocerle? -Él, que no me oía, no dijo nada, pero de seguro habría dicho que no gestualmente.
-Vale. Os veo a la tarde.
Y así fue. A la tarde llegamos a casa y se lo presenté a mi padres y mi hermano. Mis abuelos también vinieron. Hice de intermediaria. 
Harry le dejó su iPhone a mi hermano y por el traductor de voz estuvieron hablando un rato. Cantaron algo juntos. Después nos fuimos.

En el hotel, cogí mis maletas, y sorprendéntemente subimos a la azotea. Allí había un helicóptero. 
Me cagué del susto, pero harry me sostuvo entre sus brazos y se me pasó el miedo. Llegamos al aeropuerto.
Había un pequeño avión, que como era privado, nos pudo llevar directamente a Londres sin hacer ninguna otra parada.




*Es la avenida más grande de Córdoba. Está en el centro, y parte de ella está frente al hotel. Llega hasta la estación. Está dedicada a ocio: paseos, bicicletas, y a veces ponen puestos turísticos o lo que sea. 


______


Espero que os haya gustado. Bueno, no creo subir hasta dentro de unos días, así que os dejo este que es bien larguito. Un besaco a todas. :D

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